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The Lunchbox

La fiambrera fue una jaula para conservar alimentos construida en madera, pintada de color verde oscuro y una malla de alambre tejido. En su interior se colocaban comidas preparadas,  tortas, trozos de queso, dulce de membrillo, etc. que eran mantenidos en esas condiciones, protegidos de la invasión de insectos. Se colgaba a cierta altura, para que los perros no dañaran la tela de alambre, colocada en la sombra, en la corriente de aire y así los alimentos estaban protegidos del calor provocado por el encierro.

Posteriormente las fiambreras tendieron, como todo, a individualizarse. Y ya todo el mundo podía tener su propia fiambrera de mimbre u hojalata. Así nació la fiambrera, los picnics y los almuerzos de los trabajadores. Aunque su mayor avance fue el sufrido a partir de los años 40, cuando el químico estadounidense Earl Silas Tupper patentó la marca TupperWare y comenzó la revolución. Su éxito fue tal que aún hoy es el recipiente más empleado para poder llevar comida al trabajo o introducir alimentos en los frigoríficos, congeladores o despensas. Todos recordamos historias de nuestras vidas en las que aparecen los, en ocasiones mal llamados, Tupper.

En España, hubo una gran polémica con los Tupper, pero con tintes políticos al ser arrojado por una madre que protestaba por la eliminación de las becas comedor en Madrid, la agraciada a la que le cayó el “tupperazo” fue Esperanza Aguirre.

Otra idea alejada de las fiambreras en el mundo actual, es la que capta Ritesh Batra, que comenzó la investigación para un documental sobre el “famoso sistema de entrega de la caja del almuerzo de Mumbai”. Hoy día el contexto de los Tupper está evolucionando, debido en parte a las dudas razonables surgidas a partir de los propios plásticos que lo componen, pero lejos de aquí y ajenos a esta polémica, en la ciudad india de Bombay sobreviven los dabbawala; empleados en una industria de servicios única: “Su principal negocio es la recogida de comida recién cocinada en cestas de almuerzo desde la residencia de los trabajadores de oficinas, transportándola a sus respectivos lugares de trabajo y posteriormente devolviendo las cestas vacías usando varios medios de transporte”.

Sin embargo, después de pasar un semana con ellos en 2007, llegó a conocer interesantes historias personales que lo llevaron a hacer esta película, en vez de hacer el documental para el que se estaba preparando.

El film, una coproducción de Alemania, India, Estados Unidos y Francia, narra la historia de amor entre dos personas que se comunican a través de una fiambrera. La opera prima del director indio se hizo con el premio del jurado a la mejor película del Festival de Cine del Amazonas.

Película Completa aquí

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